Sí, lo sé, cada 2x3 digo que soy una personaja distinta, que si Paris Hilton, que si Tamara Falcó… pero lo que siempre siempre soy es Dory, la amiga de Nemo con memoria de... pez.

En mi vida he probado las drogas, eso que vaya por delante, con lo cual no puedo achacar a eso mi falta de neuronas para retener información y recordar cosas, lo único que tengo es memoria fotográfica aunque ¿de qué me sirve pensar que alguien me suena si soy incapaz de recordar su nombre, su nick, o de dónde me suena?
También puedo recordar perfectamente itinerarios, sería capaz de volver a cualquiera de nuestros viajes y guiaros por las calles de las ciudades y llevaros donde pidiérais, lo puedo recordar sin problema.
Pero la cosa cambia cuando se trata de nombres o de cosas cotidianas. Creo que alguna vez ya comenté en este blog egocéntrico 1000% que cada vez que alguien viene a presentarme a otra persona mi cerebro reacciona con un “atención, van a decirte un nombre, estate atento!!!” pero cuando la persona abre la boca yo escucho esto: "Hola, te presento a (vacío, grillos cantando, pitido)” y en cuanto ha pasado el nombre continúo escuchando con normalidad. Lo más común sería preguntar de nuevo educadamente qué nombre han dicho pero tampoco lo hago, en lugar de eso voy dejando pasar el tiempo y luego voy preguntando a la gente “como ha dicho que se llamaba?”.
Pero el remate, lo que me hizo decidir hacer este post fue el otro día cuando fui a poner gasolina, le enchufo la manguera, y cuando aquello acaba, cuelgo de nuevo la manguera miro encima del coche buscando el tapón y nada, miro encima del surtidor, nada, miro por el suelo, nada, encima del limpiaparabrisas, nada, otra vez en el suelo, nada… mecagoentolossantos… y ya iba tarde (que esa es otra, mi impuntualidad, pero ya os lo contaré otro día), venga dar vueltas buscando el puto tapón, hasta me tocaba los bolsillos pensando que ni yo podía ser tan rubia como para meterme un tapón de gasolina en el bolsillo, nada, hasta que pasados un par de minutos eternos… tachán!!! El tapón nunca salió de su sitio!! No, no puse gasolina con el tapón cerrado, no soy tan rubia coño, pero es que el tapón queda colgando del coche!!! 5 años poniéndole gasolina al coche y se me olvida ahora que nunca he sacado el tapón porque no se puede sacar.
Lo mío con las gasolineras tiene delito, yo creo que menos que alguien desde otro coche me haya preguntado “cuanto cobras?” me ha pasado de tó. Podeis leer mi otra gran experiencia en una gasolinera pinchando aquí.
Y si, tal vez pensareis “pues ya ves, a mi también se me olvidan los nombres y también puedo tener un día especialmente despistado y olvidarme cosas como las del tapón” aaaaah pero si yo os digo que lo mio tiene delito es que lo tiene y punto en boca, hombre ya!!
¿A cuant@s de vosotr@s alguien os ha confiado ir a recoger a sus hijos al cole y se ha olvidado? Pues yo sí. Yo aun vivía con mis padres, mi madre me dijo que mis sobrinos iban a venir a comer y que si podía ir a recogerlos a la salida del cole, yo dije que sin problema… de hecho era cierto, para mi ningún problema, el problema era de los chiquillos. Total, que yo ni me acuerdo de qué tenía que hacer esa mañana pero me encontré con alguien en la calle y me puse a darle a la sinhueso, a la hora de comer me fui a mi casa, meto la llave en la cerradura, abro y al final del pasillo me veo a mi madre en la cocina, en cuanto me vio entrar no le dio tiempo ni a respirar, le vi la cara y sólo pude decir “ostiaaaaaa!!!” y salir pitando mientras a lo lejos se oía a mi madre camino de la calle al grito de “la madre que te parió pero es que…”. Cuando llegué a la escuela allí estaban ellos esperando en la conserjería, los dos con sus 666 marcados desde que nacieron en su cabeza y ocultos por su pelo (sólo yo sé que los tienen, aunque cuando se lo digo a mi hermana se cabrea y dice que no diga tonterías, pero yo lo sé, los tienen). Total que la niña soltó un “tu qué? Te has olvidado de nosotros?” y yo dije algo como “como me voy a olvidar de vosotros?”, no le podía decir la verdad a la mismisima hija de Belcebú hecha persona…
¿Qué? ¿Qué aún queréis más pruebas de que soy Dory? Ok, vosotros lo habéis querido… como remate os diré que… Me olvidé de la comunión de mi sobrina!!!
Así tal cual lo leéis. El pasado año la niña de las tinieblas, en su afán por parecer una niña normal hizo la comunión, no iba a ser nada pomposo, yo incluso me temía que la niña, en el último momento se negase a ponerse el vestido y quisiera ir en chándal y calentadores a lo Eva Nasarre o disfrazada de abeja Maya como mi muñeco en el Yoville de Facebook.
Yo llevaba tiempo bromeando con que en cuanto entrara en la iglesia la niña se tiraría al suelo y empezaría a agonizar entre gritos y maleficios y que se derretiría al ver los símbolos religiosos. Mi madre (devota (& Lomba)) y mi hermana (antigua y conservadora como un tupper) querían poco menos que quemarme en la hoguera por hereje. Total, que llegó el fin de semana del evento, yo el sábado noche había salido de fiesta la noche anterior, nos habíamos cruzado con 3 o 4 comuniones por la calle, bromeamos con que como había cambiado todo que en las comuniones de ahora los niños salían de fiesta por el ambiente barcelonés, pero ni así mi neurona, que a esa hora estaba totalmente convertida en Nati Abascal y necesitaba alcohol sí o sí, pensó ni por un momento “mañana es la comunión de tu sobrina”.
Al día siguiente, me levanto, desayuno, me tiro en el sofá, y cuando llega la hora de comer suena el teléfono y oigo a mi madre diciendo:
- ¿Estás enfermo?
- No, porque?
- Como no has venido a la iglesia…
- A la iglesia? Has vuelto a mezclar medicamentos? Te han puesto bebida en la droga?
- No gilipollas, que hoy era la comunión de tu sobrina y no has aparecido.
Esta fue mi cara: O_O
Mi madre que me llama para cosas como “uuuuh has visto lo que han dicho de la Campa?” no fue capaz de llamarme al empezar la ceremonia, aunque hubiera tenido que salir corriendo vistiendo una camiseta Kukuxumusu, pues nada, que me lo perdí.
¿Y ahora qué? ¿Soy Dory o no soy Dory?