Viernes noche, en tu casa o en el coche... que horror, me ha poseído una quinceañera fan de los 40 principales. Sal de este cuerpo demonia.Eso, que el viernes noche, yo muerto de sueño, y amorrao a la tele como si fueran a salir las fotos censuradas de Darek, para ver el mejor de todos los reportajes de “21 días” que han hecho hasta el momento: “21 días a todo lujo”.
Sencillamente genial, y eso que a mi los programas de ricos no me van porque luego uno tiene que volver a su realidad de persona de clase media con granja y todo, si, vale, mi granja es virtual, la de Facebook, pero granja al fin y al cabo.
Pues eso, que me tronché, Samanta lo hizo de lujo y encima se notaba que la hija de Satán disfrutaba como una perra, vamos que se cambió de vestido mil veces pero las bragas se las tuvo que cambiar más porque las mojaba cada 2x3, fijo.
La tia empezó con un tratamiento de caviar y oro y la muy desgraciada luego acabó mirando si bajo las uñas le había quedado algo del preciado metal, se querría hacer una funda pal diente para cuando vuelva a hacer algún reportaje en la cañada real o algo así y de esta forma destacar menos entre las rumanas. Se hospedó en una suite de lujo madrileña, a 5000€ la Nuit, y la tia se descojonaba cuando la llamaron por teléfono para preguntarle si quería tomar los huevos en la terraza, yo me tronché cuando gritó un “ooooooh no tiene hidromasaje!!! Que horror!!!!”.
De allí a conocer a la nueva musa mundial, Carmen Lomana, una tía que aunque quiere pasar por alguien concienciada de que hay pobres, no puede dejar pasar la ocasión para dejar claro que ella ni lo es ni lo ha sido y encima no le consintió llevar las preguntas por el lado de hacerla quedar como lo que es, una ricachona porque sí y hay que tener cuidado porque llevarle la contraria a la Lomana tiene peligro porque como te pegue un cabezazo con el cacho de muro de Berlín que tiene por frente te mata 3 veces. Aunque hay que reconocer que cuando se plantaron las dos en mitad de la Rue Royale, sin poder llegar al otro lado de la calle, y metidas en mitad del tráfico a punto de morir atropelladas y Carmen dijo “donde murió Carmen Lomana? Pues en la Rue Royal, delante de Maxim’s, en que mejor lugar?” ahí, se ganó a una parte de los que la odian, sí o sí.
El momento en que la presentaron y le pusieron como rótulo debajo suyo “Carmen Lomana. Administra su patrimonio” fue lo más que he visto en mucho tiempo en la televisión. “Administra su patrimonio” es que hay un antes y un después en mi vida, ahora sé lo que quiero ser de mayor, administrador de mi patrimonio!!!
De Maxim’s donde no se vio lo que se metieron entre las siliconas y la chepa, que igual hicieron el paripé de que entraban y luego comieron en un Mc Donald’s a saber… pues de allí se fueron a las cavas Moet & Chandon donde yo me pensaba que veríamos a la Lomana saliendo a gatas y cantando lo de “con el pipirivipipi, con el paparavapapa…” pero no, aunque diría que si que iba algo torcía, como poseída por Sue Ellen de Dallas y Nati Abascal a la vez.
Tengo que hacer un inciso antes de hablar del momento joyería porque una vez más, mi querido Javi ha estado sembrado cuando lo ha titulado “momento Phoebe Buffay”, sí señor, no hay otra manera de decirlo, Samanta se encastó todo lo encastable en su cuerpo serrano (perdón, Jabugo-PataNegra-5jotas, que esto iba de (Amor y) Lujo), total para qué lo hizo? Pues para al final preguntar cuanto costaba todo, la gabacha decirle que unos 2,5 millones de € y ella una vez más mojar las bragas, sin entender muy bien yo el porqué, ya que no sé que gracia tiene probarse joyas si no vas a poder ni comprarlas ni salir huyendo con ellas puestas. Que Wynona soy.
Por otro lado, Samanta pensaría que a ella que le quiten lo bailao y sin saber como acabó cenando con un egocéntrico pero wenorrísimo joven-rico-alto-macizo que creo que ni ella sabía como coño lo había encontrado. Claro que normalmente para ser rico, las tias tienen más clase, ya que él se definió del todo cuando al preguntarle ella por su cochazo él le respondió “no sé que marca es, bueno sí, un 4x4, me lo regaló una novia enamorada”, vamos, rico, wapo, blablabla pero en el fondo un Arturo de GH pero con pasta y encima no sabe que “4x4” no es ninguna marca, que eso lo sé hasta yo!!!.
Suerte tuvo Samanta de que el reportaje fuera grabado porque si llega a ser en directo seguro que Cata habría saltado al poco rato ante las cámaras arañándola en la cara y tirándole de los pelos al grito de “retira lo que has dicho de los Manolo zorraaaaaa” ya que al llegar al hotel después de una noche en el privé de Pachá Ibiza, Samanta exclamó refiriéndose a los zapatos “son muy bonitos… muy caros… y muy incómodos!!!!!!”. Cata la mata.
Y finalmente un desfile en París para acabar sentada frente a John GalianA, un@ div@ siliconad@ que me da de siempre una grima sólo equiparable a imaginarme al Pozí en tanga, pero Samanta, una vez más, mojó las bragas, pero esta vez a chorro a presión, incluso dijo que se sentía “frente a la persona más importante del mundo”. Vamos que la sientan frente a mi y se le caen a los tobillos.
En fin, que por esta vez, me esperé a ver algo en la tele que prometía y que finalmente no defraudó. Yo desde mi nada humilde y sí muy egocéntrico blog os recomiendo que lo busquéis y lo veais.
Y como tuvo tanto éxito el post donde proponía otros 21 días os dejo aquí otros más:
- 21 días enterrada viva.
- 21 días usando la faja de Alaska.
- 21 días con la Esteban y la Patiño y sin tapones para las orejas.
- 21 días de fiesta con Mark Ostarcevick.
- 21 días sin poder cruzar la calle con C. Lomana
- 21 días aguantando la respiración.
- 21 días siendo francotiradora en la Gran Vía madrileña.
- 21 días poniéndole laca a Yurema.
















