
Lo de ayer fue lo más, fue el GH en esencia, los malos rollos, el dejar mensajes a sabiendas que la otra persona lo verá fuera, el desear algo y conseguirlo, las sorpresas. Genial.
Tenía mis dudas, había leído algo de que entraban 3 aborígenes a la casa, que se unificarían los concursantes en una sola choza y pensé que ya volvíamos a lo típico, a liarlo todo innecesariamente y a llevarlo todo demasiado lejos como para mantener el interés, pero no. Tengo algunas dudas aun de si los aborígenes serán 100% aborígenes o si en cualquier momento nos desvelarán que son recolectores de la fresa en Murcia, pero bueno, todo se verá.
Melanie, rubia natural con voz de travelo pasado de hormonas nos sirvió algunos de los mejores ratos cuando la soltaron sola en la casa junto a los 3 aborígenes y la pobre, tan puesta, con su pijismo a lo Tamara Falcó, su vestidito ultracorto y su pelo alisado lo único que se le ocurrió fue llevárselos al baño y darles jabón para que se lavaran las manos e intentar mantener la vista alta para evitar fijarse en que el único atuendo que llevaban era un caña con el rabo metido dentro. La pobre se vió a salvo cuando la llamaron al confesionario y se echó a llorar cuando le dijeron que tenía que volver a salir y quedarse con ellos, yo me meaba, aunque en el fondo pensaba que si me lo hicieran a mi ya habría saltado la tapia haría rato o estaría con algún instrumento de cocina manteniéndoles lejos de mi, ni loco me habría acercado tan decidido como lo hizo ella a darles dos besos, yo hubiese regresado corriendo al confesionario a atrincherarme.
Por otro lado el duelo Indhira-Carol me pareció lo más, esa pelea de gatas por la espalda, que acabó con la expulsión de Carol y por lo tanto una victoria más para Indhira, esa sonrisa de felicidad total que puso la tia cuando se enteró de que por el hecho de votar 3 a 1 a Carolina, la otra se iba a la calle fue lo más, no se le borraba de la cara.
Carol llegó al plató y yo no sabía si se levantaría y se iría o si se echaría a llorar. Por un momento pensé que la organización emitiría el mensaje tan escueto y directo que Indhira le había dejado en el confesionario “para cuando lo veas fuera”, un clarísimo “zorra, que eres una zorra”, yo me meaba cada vez que lo ponían. Eso era una clarísima vuelta a GH1, a Vanesa y su ya mítico “Jódete”. Pero finalmente, se lo pusieron, pero para que no se le pasara por alto ninguno de los mensajes de la andaluza se lo pusieron a modo de monográfico, todas las perlas que le había dedicado: zorra, puta, golfa… de todo.
Aunque ahí no había acabado del todo el tema de estas dos lobas, llegó el momento “despedida de la casa” y naturalmente se tenían ganas, Carol arremetió con un “Indira hablaremos fuera, que creo que tienes mucho que decirme” y la otra, aun con la sonrisa de oreja a oreja le contestó varias veces “estás muy guapa así en la tele… fuera” jajajajaja.
El resto de la casa… pues siguen en más de lo mismo:
Arturo y su chuloputismopiscinas que espero que se largue la próxima semana y se pierda Halloween, porque chulos en plan “a mi no me asusta nada” ya los ha habido otros años, además no sé qué coño le encuentran las tias a algo así, era taaaan previsible que al final actuaría como está actuando con Indhira, la Repu2 (que no sé si me lee pero yo me acuerdo igual de ella), sabe que yo no me equivoco cuando digo que un tio hará esto o lo otro.
Tatiana sigue gritando, yo tengo mi teoría, la madre no decidió salir de Rusia, a la madre la echaron por haber parido a semejante cacatúa chillona, y ahora la pobre mujer está en un reposo total y rezándole a todos los dioses, santos y vírgenes para que su hija no sólo no salga de la casa sino que se quede allí para siempre.
Hans (el trans) sigue en su linea de dimes y diretes, pero seamos francos, es lo que necesita el concurso, gente así, que meta zizaña y que luego se cabree cuando alguien se lo eche encara, yo estaría en mi salsa.
Angel cansa y mucho, siempre tan diplomático, queriéndolo arreglar todo con diálogo y sin gritar, me lo veo en la final, que horror.
Laura la bollera me recuerda a la tita Laly, siempre con esa cara que parece estar oliendo mierda…
Carolina, me tiene en dos bandos, por un lado admito que es la alegría de la casa, que se le va la olla tanto o más que a mi y que si nos juntásemos allí los otros acabarían excavando un túnel para huir pero para verla por la tele cansa con tanto “cari”, “corazón”, “maricón” y “soy un drag queen”.
Pero aun después de 11 ediciones me sigue rondando una duda, y es ¿Cómo alguien puede nominar a otro y al minuto estar abrazándole o a la semana cuando le expulsan llorar por ello? ¿Y el expulsado porque aun y habiendo visto que alguien le ha nominado es capaz de abrazarle y decirle “no pasa nada” o aceptar excusas como “tenía que escoger”? A mi me hacen eso y cuando me van a abrazar le digo “quita bicho, abraza a tu madre”.
Que alguien me lo explique coño.
