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miércoles, 19 de noviembre de 2008

Estupideces de mi vida (II): La ITV

A causa de mi ya consabido síndrome de Peter Pan no estoy hecho para temas burocráticos, responsabilidades varias, etc. Es por eso que cuando el otro día I. me dijo “te toca pasar la ITV eh... que el coche ya tiene 4 años” se me apareció de golpe una montaña delante.
Mierda, ITV. Busca donde hacerla, pide cita, pierda allí toda la mañana y haz el ridículo, eso era lo único seguro que pasaría. Me puse a buscar y pedí hora por internet en Blanes, el primer paso estaba dado e incluso parecía sencillo, hasta que al confirmar me aparece una nota diciendo “no olvide traer la tarjeta de inspección técnica del vehículo”. ¿La qué? Mis papeles del coche se metieron en octubre del 2004 en la guantera al comprar el carro y allí se quedaron, sólo salieron de allí una vez al año al poner dentro los nuevos recibos pagados de seguro y permiso de circulación, el plástico del seguro estaba pegado del calor de estos 4 años y yo no me había preocupado lo más mínimo en mirarme nada de nada. Si M. de Mi viaje de Chihiro asegura ser la Patiño al volante, yo llevo dentro sin duda una Tamara Falcó, pero nada de “en miniatura”, no no, de eso nada, mi Tamara es a lo grande, en plan bestia, es Tamara-Hulk Falcó, no entiendo nada de coches, ni de papeles, ni de motor, ni de nada de nada, si algún día pasase algo (toquemos madera) yo llamo a mi seguro que para eso lo pago.
Me pongo ayer por la noche a pensar y recuerdo no tener agua en el depósito para usar con el limpiaparabrisas, y recuerdo tambien que aun no he buscado el dichoso papelito. Llamo a I. Y le pido que me acompañe al coche al salir del trabajo a echarle agua al dichoso depósito y a buscar la tarjeta. Suerte que vino él, si no, se pasan 4 años más y tengo que pasar la 2ª ITV y aun estoy en el aparcamiento buscando donde echar el agua.
Y llega el gran día, miércoles por la mañana, me levanto, me voy a buscar el coche y me voy. Pero como buena Tamara-Hulk, no puedo llegar a la ITV con ese coche lleno de polvo, me paro a lavarlo y mientras lo lavo empiezo a pensar en todo lo que pueden mirar ¿funcionarán todas las luces? ¿llevaré todo lo necesario en el maletero, triángulos, chaleco, etc?
Llego a la ITV, apenas hay gente, mejor, menos testigos de nada. Llego al mostrador, doy la tarjetita, doy el carnet y me dice la chica “esta tarjeta no es, tiene que ser como esta otra”. ¿Qué? ¿Como que no es? ¿Cuantas tarjetas tengo yo en el coche? Ya está, primer ridículo, todos ahí mirando como me quedo con cara de bobo, me meto en el coche, empiezo a sacar papeles y al fin la encuentro. Vuelvo a entrar me lo sella todo y me dice “puerta 2”, paso de preguntar donde está, supongo que se referirá a alguno de los sitios donde hay otros coches esperando, me pongo a la cola y enseguida un chico me dice “avanza... basta... abre el capó” jejejejeejejeje si os digo que encontré como abrir el capó hace unos meses cuando por casualidad le di con el pie a una palanca y oí un “cloc”... ya es para flipar. El chico mira y remira, yo ya pensaba que le iba a salir alguna paloma o algún gato de ahí enmedio, pero lo cierra sin más, me hace avanzar, me miran no se qué con algo que hace temblar todo el coche, me vuelve loco el tio, “frena, más, más maaaaaaaás, punto muerto, freno de mano, quita el freno de mano”. Por DioR aclarate calamar!!

Me hace avanzar más adentro, yo que estoy un poco sordo empiezo a notar demasiado ruido de máquinas y claro ya no me entero de lo que me pide y el tio me lo repite todo 2 o 3 veces, hasta que hay algo con lo que se me pone tan lejos que no hay forma y opta por hacerme señales con las manos abriéndolas y cerrándolas (luces) las pongo en marcha, abre los brazos (largas), luego grita (no sabría como hacerlo en signos) “niebla!”. Espero que me esté avisando que viene una niebla densa por detrás mio o algo así, porque como se refiera a las luces... no tengo ni puta idea de donde están. Empiezo a tocar cosas y de pronto me grita “estira el botón de luces hacia ti”. Pues eso hago. Me voy a revisión de gases, menos mal, hay otro tio, espero que no se hagan señas diciéndose “es un tarao”. Me dice que acelere, yo lo hago, el tio empieza como el otro “más, más, más, maaaaaás” pero este añade “más, que no le va a pasar nada al coche”. Imbecil. Y luego al finalizar me dice “sigue con el coche, las flechas del suelo y llegarás a la próxima revisión”. ¿Me trata realmente como Tamara-Hulk?
Sigo las flechas del amor, aunque yo llevaba la Casa Azul al llegar y no a Karina, y me veo un foso de esos en que hay un tio dentro para mirar por debajo del coche. Yo ya me imaginaba la escena, yo metiendo una rueda dentro del foso, el coche hundido, el hombre aplastado, la grua viniendo a sacar el coche y yo huyendo a pie del escenario de la vergüenza. Pero no, se acerca el tio, se lleva los papeles y suena por un altavoz “avanza” y yo me quedo igual porque como no lo veo, ya me he olvidado del tio de debajo del coche, y de nuevo “avanza” y yo digo “es a mi?” y entonces me arrepiento de no haber metido el coche en el foso porque el tio suelta por el micro “no, si quieres lo arrastro yo desde debajo”. Otro imbécil. Al final el que se había llevado los papeles viene y me dice que ya está, que puedo salir de allí, pero claro, él se refería a salir del trozo de pruebas y yo, apunto he estado de irme a mi casa.
Y la próxima dentro de 4 años, que con mi memoria de pez, dudo que recuerde, ni qué papeles debo llevar, ni donde es, ni muchísimo menos habré aprendido nada sobre el coche.

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