Alguien sabe si anoche había convención de feísimos en Barcelona? y cuando digo feísimos no me refiero a una opinión mia, no, lo que ayer vimos eran feos para todo el mundo, joder, ese bar parecía el tren de la bruja, que coño, parecía mi guestbook en Bear.
Realmente daba miedo, realmente era como un Ugly Parade, porque eso si, todos parecían contentísimos, pero si alguien hubiese propuesto convertir aquello en un baile de máscaras lo habría agradecido.
Pensé en que no podía pasar por alto la oportunidad de plasmarlo aquí, la lástima es que no podía ir personaje por personaje haciendo una foto como hice con las muñecas 3 o 4 posts atrás, pero vamos, las muñecas eran divinas of the death al lado de tanto cuadro abstracto. Tal como dijo I. era como si Halloween se estuviese celebrando 6 meses despues, como esa estúpida costumbre de un par de pueblos de la profunda Spain en los que celebran fin de año en agosto.
Ya no era cuestión de que la fauna y (sobretodo) flora que abunda en Punto sea más o menos viejuna a primeras horas de la noche, sino que es que a cada uno que entraba por la puerta exclamábamos un "jooooder". Subidón, subidón, subidón de autoestima. Es como ir a una convención de gordos, siempre sales pensando que eres The Best of.
Lástima que conducía, porque sentarse en una mesa, cubata en mano y dedicar un par de horas a ser cruel hubiera sido lo más. Bueno cruel lo fui igualmente, pero eso con alcohol es aun mejor, seguro.
Luego se me hizo la luz y entendí todo, era el efecto Junior, por haber estado en DeC el viernes por la noche, su alo de fealdad maligna atravesó las pantallas y se esparció por todo el territorio, a mi no me afectó porque me quedé dormido durante la entrevista, y es que ¿quien no se queda dormido con semejante tipo? no se le entiende la hablar, y cuando le entiendes desearías no haberlo entendido, porque te pierdes. Vamos que antes entiendes toda la relación de novias de Paquirrín que a ese tio.
Encima el cámara tenía que ser un hijo de puta casi tanto como yo, y no paraba de pegarle planos de la parte trasera de su cabeza, dando fe de lo decadente que es ese hombre, con unos pelos laaaargos peinados hacia atrás para ocultar una calvície en plan helipuerto.
Claro que cuando le enfocaban la cara deseabas que volvieran a la parte posterior, porque parecía que en cualquier momento fueran a empezar a caérsele piezas, que si un ojo (que los abría de golpe), que si un pómulo, que si la barbilla... horroroso. Por un momento, antes de quedarme dormido con un miedo atroz a las pesadillas que esas imágenes pudieran reportarme, pensé "este tipo recien levantado tiene que dar auténtico pánico".
Pero volviendo a anoche, si dentro del local la gente era fea, fuera estaban locos, por todos lados sonaban pitidos de coches, motos, bicis y patinetes de aluminio. Barça-Madrid, que nosotros, en nuestra supercultura futbolística basada en la vida, obra y milagros de la Bermúdez y poco más aun no nos hemos puesto de acuerdo en si anoche se decidía la liga, o quien pagaba la ronda. Nos lo aclara alguien, porfa.
¿Qué sacan saliendo a pitar por las calles, a gritar, y a hacer el energúmeno? Ya he dicho en ocasiones que soy poco mitómano, y con lo de los colores me pasa lo mismo, no entiendo tanta euforia por algo que a uno no le reporta nada, porque si a mi me dicen que si gana el Barça mi cartilla de ahorros se beneficia de ello pues oye, yo grito como el que más, pero si mi cartilla sigue siendo la misma y ya no sufre por tu querer, no cambié, no cambié... pues yo pienso que mejor se desgañite otro. Aunque esto Cata, me lo va a desmentir cuando se le pase la resaca que seguro que tiene.
Y ya aprovecho para decir, por último, que me aburre sobremanera entrar a Barcelona en coche, por la Gran Vía a 50km/h. Coño, que parece un cortejo real, almenos que me pongan todos los complementos, o sea, gente gritando desde la cuneta, autobús descapotable para saludar desde arriba, y conductor kamikaze intentandose empotrar contra mi. Que si no, no mola.